Soy lo único que tengo. Esta piel marcada por ausencias, estas manos que aprendieron a sostenerse solas, este corazón que late a pesar de las grietas.
Soy mis heridas y mi fuerza. Mi propia salvación.
No habrá manos que me levanten, ni voces que me rescaten del abismo.
Nadie vendrá. Nadie, sino yo.
Hoy dejo de ser mi enemiga. Suelto la daga con la que me he herido una y otra vez.
Hoy planto mis pies en la tierra y juro, aunque me tiemble el alma, que no me abandonaré.
Mi dolor no será mi casa. mis ruinas no serán mi epitafio. Mis cicatrices no serán una condena, sino mi mapa de regreso.
Hoy, aunque mis rodillas sangren y la noche me pese entera en los hombros, elijo salvarme.
Y en ese acto sencillo y feroz, Hoy comienzo a nacer de nuevo.
Nel Duarte, Sept 20, 1991 Bogotá Colombia.
Y acá estoy …. Siempre
Y yo lo siento… siempre
Gracias por quedarte, por sostener, por estar incluso en silencio. Tu presencia acompaña más de lo que imaginas. Te amoro!